
La Delegación de Igualdad y Salud, en colaboración con la Asociación de Mujeres Unidas contra la Violencia, desarrolla un programa de trabajo con niños, niñas y adolescentes que han vivido situaciones de violencia masculina contra sus madres.
En este caso, se incide en la repercusión de esta situación en menores, con el objeto de evitar la violencia transgeneracional, es decir, la posible reproducción de los patrones parentales.
La iniciativa se enmarca en el Plan Municipal de Erradicación de la Violencia Masculina, incidiendo en uno de sus aspectos prioritarios, cual es favorecer la reconstrucción de modelos de conducta y estilos educativos que nos ayuden a afrontar las situaciones de conflicto, erradicando de ellas la violencia. De este modo, paliar los desajustes psicológicos que provoca la violencia en el seno de la familia, en cada uno de sus componentes y sus relaciones.
El programa contempla distintos talleres de trabajo que van destinados a grupos de niños y niñas de 8 a 10 años, grupos de adolescentes de 14 a 18, y grupos de madres. Es impartido por personal técnico del Departamento de la Mujer y del Departamento Hombres por la Igualdad.
Como objetivos globales se contemplan, favorecer la reconstrucción de la relación madre e hijos/as, deteriorada por las situaciones de violencia y maltrato que ambos han vivido en la familia.
Observar las expectativas de género y los patrones de relación hombre-mujer interiorizados por menores hijos/as de mujeres víctimas de violencia masculina.
Detectar factores de riesgo en dichos niños/as respecto a la conflictividad en sus relaciones hombre-mujer y definir las potencialidades para un abordaje educativo que permitan modificar patrones de género rígidos y el abordaje de los conflictos de género desde la cooperación.
Promover relaciones entre niños y niñas basadas en la libertad, el afecto y el bienestar de cada persona, así como dotar a las madres de estilos educativos adecuados a la realidad de los/as menores para reforzar los cambios necesarios.
En las distintas sesiones se trabaja primero la deconstrucción, para después ir construyendo, tanto con las madres como con los menores, conjunta y separadamente.
Los módulos destinados a menores desarrollan estrategias de expresión corporal, como forma de exteriorizar sentimientos y de construir y deconstruir la agresividad. Potenciar en los niños/as los elementos que aumenten su resistencia ante situaciones de estrés, no viendo al menor como problema, sino como poseedor de habilidades para superarlos. Trabajar estereotipos, expectativas y relaciones de género, aportando nuevos modelos de referencia. (en ocasiones se hará un trabajo con los niños y niñas por separado) Entrenamiento en habilidades sociales y resolución de conflictos de género, así como apoyo a la reestructuración de las relaciones y comunicación madres/hij@
El trabajo planteado con las madres va enfocado a adiestrar en modelos educativos adecuados a los menores en función de sus características personales, necesidades evolutivas, situaciones de violencia vividas, etc. Analizar los movimientos intrafamiliares que conlleva la violencia doméstica y como éstos influyen en la relación madre/hijos, así como observar su repercusión en el desempeño del rol materno. Adiestrar en habilidades para poder afrontar este trabajo, y abordar mediante la expresión corporal sus bloqueos a nivel de percepción de sus hijos/as y de instrumentalización de éstos en el conflicto.
La Delegación de Igualdad y Salud afronta con este programa una nueva línea de trabajo dentro de las estrategias contempladas en el Plan Municipal de Erradicación de la Violencia Masculina y la Campaña "DA LA CARA", abriendo nuevas vías para la consecución de este objetivo.