Alcázar de Jerez

Alameda Vieja, s/nº
Abierto todos los días.

El Alcázar es el monumento cívicomilitar más importante y antiguo de Jerez. De planta cuadrada, esta construcción de origen almohade, levantada en el siglo XII, fue residencia de los califas sevillanos y sede de los gobernadores cristianos tras la caída de la ciudad en manos de Alfonso X. Entre sus dependencias, magníficamente restauradas, se encuentran la mezquita cristianizada bajo la advocación de Santa María la Real, los baños árabes y los cuidados jardines. En la fisonomía del Alcázar jerezano destacan su característica torre octogonal, la torre del homenaje y la de Ponce de León, esta última añadida en época muy posterior a la primitiva construcción.

En la torre del palacio de Villavicencio, edificio barroco integrado en el conjunto monumental del Alcázar, se ha instalado una Cámara Oscura que permite la visión de imágenes “en vivo” de la ciudad.

MEZQUITA DEL ALCÁZAR

La mezquita de Palacio del Alcázar es una construcción almohade del siglo XII y la única que se conserva en Jerez musulmán.

Aunque de pequeñas dimensiones, dada su función de oratorio privado, tiene todos los elementos característicos de una mezquita: un pequeño patio de entrada, la torre o alminar, el patio de las abluciones y la sala de oración con la quibla y el mihrab.

Se cubre con una cúpula ochavada sobre trompas que sustituyó a una techumbre de madera que ardió entre 1261 y 1264. Esta cúpula se remata con una linterna barroca.

Con la conquista de Jerez por Alfonso X el Sabio en 1264 la mezquita se transformó en capilla de Santa María. Un altar con los resúmenes de las cantigas que el rey Sabio le dedicó, recuerda el uso cristiano del edificio.

 
BAÑOS ÁRABES

Construcción almohade del siglo XII, los Baños del Alcázar están estructurados en tres espacios: el bayt-albarid o sala del agua fría, pequeño espacio rectangular que se cubre con bóveda de cañón transversal; el bayt-alwastani o sala de agua templada, organizado en torno a un espacio central cuadrado y una galería perimetral, y el bayt-assajum o sala de agua caliente, rectangular cubierta con bóveda de cañón y con dependencias anejas.

Las bóvedas se abren con lucernas que impregnan el ambiente de una luz tenue, la luz cenital propia de este tipo de construcciones.

El edificio ha tenido diferentes usos: iglesia, caballeriza, granero, bodega ... El zócalo que se aprecia en alguna de sus paredes o la gran puerta del fondo recuerdan alguna de estas etapas.

MURALLAS

Del primitivo recinto amurallado levantado durante la época almohade aún perviven en Jerez restos bien conservados, entre ellos algunos lienzos de murallas como los que se pueden contemplar en las calles Ancha, Muro y, especialmente, en la calle Porvera. De las diferentes puertas con que contaba el Jerez amurallado se conserva, aunque muy restaurada, la llamada Puerta del Arroyo.