
Priorizamos aquellos sectores de población que consideramos en situación de riesgo, ya sea por motivos sociales, de salud y/o personales, y que por alguna razón han encontrado dificultades para acceder a servicios asistenciales de estas características.
Entre ellos, la población juvenil, poco dada a acudir a consultas de anticoncepción de la Seguridad Social por temor o vergüenza, y que sin embargo sigue asumiendo prácticas sexuales de riesgo.
Los jóvenes son sexualmente activos. Desde aquí propiciamos una educación sexual lejos de los mitos y tabúes que rodean la sexualidad, proveyéndoles de información, formación y potenciando actitudes críticas frente al boom sexual que rodea en nuestra cultura gran parte de las facetas de la vida cotidiana.
Potenciamos la atención a la pareja. Consideramos el tema del placer y otros posibles riesgos asumidos por ambos. Sugerimos la reflexión y el cuestionamiento ante actitudes y conductas poco sanas o poco placenteras.
El acceso a la consulta de anticoncepción pasa por una consulta de información previa donde atendemos a las expectativas que la pareja tenga respecto a la anticoncepción.
La consulta de anticoncepción es gratuita y está a cargo de una médica que hace que una primera exploración ginecológica sea algo mucho más grato de lo que pudiera esperarse. La usuaria forma parte activa muchas veces junto con su pareja de la exploración ginecológica. En este espacio se enseña a la mujer a hacer su propia autoexploración mamaria.
Uno de los métodos que recomendamos es el diafragma, con un gran éxito, ya que aunque es poco conocido y por lo tanto poco demandado, así como difícil de encontrar en los distintos ámbitos públicos sanitarios, sus características específicas lo hacen especialmente adecuado para las relaciones estables entre jóvenes, pues es un método de barrera sin apenas efectos secundarios.
En lo que se refiere a la revisión ginecológica lo primero es explicar en qué consiste y los pasos a seguir. Se enseña a la mujer una camilla ginecológica, así como los utensilios necesarios para hacer un frotis o una citología cervicovaginal, y por supuesto, con un espejo, la invitamos a visualizar su aparato genital externo y parte del aparato genital interno (vagina y cuello del útero).
Realizamos fundamentalmente anticoncepción de primer nivel y en casos puntuales se realiza la inserción del DIU.
Toda persona puede acceder a este tipo de atención, aunque como se ha mencionado nuestra población DIANA son los y las jóvenes adolescentes.
Tras el primer contacto informativo con la usuaria y tras una primera evaluación de la demanda, si es conveniente se deriva a la consulta con la doctora, ya sea en el mismo momento si es un problema requiere más rápida intervención, o bien, en el plazo máximo de 3 ó 4 días si puede esperar. En todos los casos se escucha la demanda de la mujer, indicándole algún tipo de tratamiento natural y tranquilizando su estado emocional. En algunas ocasiones, si es preciso, se deriva a las instituciones sociales y/o sanitarias.
No siempre resolvemos los problemas, pero hemos comprobado que la relación que se establece entre medico-paciente en un tono cordial, tranquilo y explicativo, contribuye a menudo a mejorar un cuadro.
Disponemos de un servicio semanal de análisis generales y diario de test de gestación. Además de un patólogo, contamos con auxiliares de clínica que realizan frotis para determinar probables cuadros de infección agudos (vulvovaginitis). Si a pesar de esto no resolvemos el problema, se deriva a los servicios sanitarios de la Seguridad Social.
En el caso de enfermedades de transmisión sexual, si no disponemos de todos los medios para realizar los tratamientos derivamos a cualquiera de los centros de diagnóstico y tratamiento de Enfermedades de Transmisión Sexual de Andalucía (Sevilla o Algeciras).
Si se diagnostica claramente en el Centro de Promoción de la Salud, se indica tratamiento y revisión posterior.