La Batalla de las Flores

Por Andrés Luis Cañadas Machado

La Batalla de las Flores

Unos de los actos que ha formado parte casi inseparable del programa de festejos de la Feria y que contaba entre nosotros con una extraordinaria proyección popular, ha sido el de la Batalla de Flores que habitualmente se desarrollaba en el Paseo de las Palmeras, del Parque González Hontoria, estando destinados sus beneficios muchas veces para la Asociación Jerezana de Caridad. En este pacífico y floral combate, que se establecía entre quienes ocupaban tribunas y sillas y aquellos que marchaban en los carruajes que recorrían la pista de la batalla -como queda dicho, Paseo de las Palmeras y el del Real-, se arrojaban, de acuerdo con las normas, -únicamente flores sueltas, pequeños ramos y serpentinas desenrolladas y nunca estos mismos objetos, recogidos del suelo-, mientras que las carrozas y vehículos que tomaban parte, que se exigía estuviesen convenientemente cómodas, debían caminar en fila y a una velocidad no superior a la del paso de un caballo.

La Batalla de las Flores

La Batalla se iniciaba al toque de generala por corneta e igualmente los descansos estaban precedidos de similar sonido, aprovechándose uno de ellos para otorgar los premios concedidos a carrozas, carruajes de caballos o automóviles.