

Fruto de la conjunción de unas tierras extraordinarias, una climatología peculiar y sobre todo del trabajo de cientos de generaciones es el vino de Jerez, uno de los mejores embajadores de la ciudad en el mundo entero, un producto de calidad superior, que extiende su prestigio por su nivel de excelencia. Con grandes posibilidades dentro y fuera de la mesa por sus increíbles cualidades organolépticas y su rica variedad de tipos, el jerez es un vino sin duda diferente a todos los demás y merecedor del titulo de ‘histórico’.
Con la intención de rendir un homenaje a los caldos del Marco, las XVI Fiestas de Otoño abrirán su programación, un año más, con el acto de la Pisa de la Uva, que recrea una labor centenaria en la que se han formado generaciones de jerezanos.
El vino de nuestra tierra será también protagonista de excepción en cada encuentro social durante este ciclo festivo, acompañando a los ricos platos y tapas que nos ofrecerá la gastronomía de la ciudad, y animando la conversación y la convivencia de los ciudadanos. Asimismo el arte de los venenciadores nos recordará una vez más una de las tradiciones más arraigadas y singulares de nuestra ciudad, conocida en los cinco continentes.