Jardines de la Alameda Vieja

          En la actualidad, su fisonomía no ha cambiado substancialmente con respecto a su estructura tradicional que nos muestran las fotografías de principios de siglo y así, a pesar de las remodelación que sufrieron a comienzos de los años ochenta, con la construcción del aparcamiento subterráneo, aún conservan buena parte de sus primitivas señas de identidad y algunos de sus viejos árboles.

Con la construcción en el año 1981 del aparcamiento subterráneo, se inició la remodelación total de las zonas ajardinadas de La Alameda Vieja, que se encontraban en estado de semiabandono. En la actualidad, los jardines presentan varias zonas claramente diferenciadas, dispuestas en torno al recinto de El Alcázar.

En la explanada que se traza frente a la entrada de La Mezquita se han dispuesto, siguiendo una trama ortogonal, una serie de caminos enlosados que configuran entre ellos arriates cuadrados, cubiertos de albero unos, sembrados de naranjos otros. En esta zona llaman la atención algunos viejos árboles que, rompiendo el diseño geométrico con el que están dispuestos los demás, se alzan a lo largo de la explanada. Frente al lienzo de muralla comprendido entre la Torre del Homenaje y la Torre Octógona se levanta el paseo principal, bajo el que se construyó un aparcamiento subterráneo. Presidido en su extremo por un templete, presenta en sus lados un cinturón de hermosas jacarandas que, a comienzos de verano, alfombran el suelo con las corolas de sus flores de un color azulado característico.