El Río Guadalete en el planeamiento urbanístico

Antecedentes

El 23 de Mayo de 1.985 se firma un Convenio-marco de Cooperación entre la Consejería de Política Territorial de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Jerez para la ejecución de obras de saneamiento de aguas residuales y en el que se aborda la depuración de los vertidos urbanos de Jerez. Se redacta un Plan Especial de Saneamiento Integral que aborda la unificación de los vertidos urbanos de Jerez, 14 Pedanías y Barriadas Rurales así como la construcción de una Estación Depuradora de Aguas Residuales. El Ayuntamiento aprueba en sesión plenaria del 2 de Diciembre de 1.986 el Plan Especial de Saneamiento, dando cumplimiento al mencionado Convenio-marco. Este Plan, presupuestado en principio en 2.440 millones de pesetas. Su ejecución culmina en 1.994 con la entrada en funcionamiento de la E.D.A.R de El Portal. Al final, la inversión real efectuada ha ascendido a la cantidad de 7.000 millones de pesetas.

En 1.988 y promovido por los colectivos ecologistas de la provincia de Cádiz, se planteó un saneamiento integral de todo el río Guadalete, desde su nacimiento en Grazalema hasta su desembocadura en el Puerto de Santa María. Por ello se crea en ese año la Comisión para la Recuperación del Río Guadalete, constituida por la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, los Ayuntamientos de la cuenca y la Federación Ecologista Pacifista Gaditana. Esta Comisión elabora el Plan de Saneamiento y Depuración de Vertidos Urbanos en la Cuenca para mejorar la calidad de las aguas, mejorar las condiciones naturales del entorno y conseguir una instrumentación jurídica suficiente para coordinar y vincular económicamente a las distintas instituciones con competencias administrativas y territoriales. Este Plan participa ampliamente de los Programas de Actuación del Plan Integral de Abastecimiento y Saneamiento de la Junta de Andalucía,, en concreto del de Resolución de Grandes Impactos Contaminantes (Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Arcos de la Frontera) y del de Mejora de la Salubridad y Calidad Ambiental que aborda tres tipos de problemas específicos:

Depuración de vertidos que afecten a embalses o acuíferos usados como fuente de abastecimiento. Tales son los casos de Ubrique, Villaluenga del Rosario y El Bosque.

Depuración de vertidos en Espacios Naturales. Entran en este apartado los municipios incluidos en el ámbito del Parque Natural de Grazalema.

Depuración de vertidos en zonas con potencialidades de reutilización de aguas residuales depuradas, como es el caso de Villamartín.

El ámbito de actuación del Plan de Recuperación del Guadalete se ha dividido en dos zonas, obedeciendo las actuaciones a una planificación por etapas determinada:

Medio y Bajo Guadalete: Abarca los municipios de mayor población (365.000 habitantes en total) y con las industrias de mayor poder contaminante (Arcos de la Frontera, Jerez de la Frontera y Puerto de Santa María), lo que exige sistemas de depuraciones convencionales. Las actuaciones se han llevado a cabo a través de convenios directos con los respectivos Ayuntamientos, habiéndose requerido una inversión cercana a los 12.000 millones de pesetas. La financiación ha sido al 50% entre la Consejería de Obras Públicas y las Corporaciones Locales.

Alto Guadalete

Comprende aproximadamente una veintena de municipios con una población total de 120.000 habitantes, que se caracterizan en general por ser de pequeño tamaño y presentar escasa industrialización, lo que las hace ideales para la aplicación de sistemas de depuración no convencionales. A la hora de definir las tipologías de depuración y su aplicación a cada municipio se han tenido en cuenta no sólo su carga contaminante sino la superficie disponible, características de los terrenos, condiciones climáticas, etc., y en especial medida su integración urbana, paisajística y ambiental al entorno.

En esta zona las actuaciones se realizan a través de Convenio suscrito entre la Consejería de Obras Públicas, Diputación de Cádiz y Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz, creada para la prestación de los servicios de abastecimiento y saneamiento dentro de la Comarca. La inversión necesaria es de 3.000 millones de pesetas.

En 1.989 la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y la Agencia de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía elaboran una Plan de Corrección de Vertidos para corregir los vertidos incontrolados al río, causa mayor de la grave situación de contaminación por la que pasa la cuenca del Guadalete. Este Plan pretende recuperar tanto las márgenes del río como el caudal del mismo, y a la vez realizar una serie de actuaciones complementarías que permitan el disfrute del río por los ciudadanos.

Hay que tener en cuenta que el río Guadalete articula una de las unidades territoriales más significativas de la provincia. Desde su nacimiento en la Sierra de Grazalema hasta su desembocadura recorre 169 kms. y drena una superficie de 3.677 kilómetros cuadrados. Desafortunadamente, este río se reconoce como uno de los más contaminados de toda España.

El Indice de Calidad General del Agua elaborado por el Ministerio de Obras Pública y Medio Ambiente, determinado en base a distintos parámetros (se valora de 0 a 100, este último valor para las aguas puras) arroja datos como 45,78 en Arcos y 28,3 en el Portal. Este último dato es el segundo más bajo de Andalucía. Los valores de Potabilidad Potencial están en consonancia con los anteriores y si en Arcos se registra un índice de 28,9 en El Portal desciende aún más hasta los 16,7, el valor más bajo de toda Andalucía. Desafortunadamente, este río se reconoce como uno de los más contaminados de toda España.

En sus márgenes se ubican asentamientos urbanos que reúnen a una población de 742.085 habitantes. El 52% de ellos residen en la comarca costera, el 39,8% en la campiña y sólo el 8,2% restante se halla disperso entre los núcleos serranos.

La contaminación más grave que recibe el río es de origen industrial: azucareras, almazaras, alcoholeras, el sector cárnico (mataderos industriales) o la procedente del sector agrícola con el uso masivo de fertilizantes y pesticidas. Se ha establecido en 58.368 Tm. el gasto de agroquímicos por temporada. Los efectos que estos pueden tener sobre los acuíferos aún no son demasiado conocidos, por lo que se está investigando sus efectos sobre la calidad de las aguas fluyentes.

El Guadalete es un río sometido a una altísima regulación. En los años sesenta se construyeron los embalse de Bornos (215 Hectómetros cúbicos), Arcos (14 Hm3) y Los Hurones (135 Hm3) que vinieron a sumarse al de Guadalcacín I (77 Hm3) que se construyó en los años veinte. En la década de los noventa se han terminado el de Zahara de la Sierra (212 Hm3) y el de Guadalcacín II (800 Hm3) que pone fin al proceso de regulación de todo el Guadalete.

Las malas prácticas agrícolas (rastrojos), la roturación de tierras de vocación forestal, la sustitución de los olivares en zonas de pendientes por cultivos cerealistas, los incendios forestales y otras causas de diversa índole están acelerando de forma alarmante los procesos erosivos en esta cuenca poniendo en situación de entarquinamiento (colmatación) alguno de los embalses de cabecera. La pérdida de suelo en la cuenca del embalse de Zahara se ha estimado en 182 Tm/Ha y año, la de los Hurones 133 y la del embalse de Bornos en 108 Tm/Ha.

 

El Rio Guadalete: características físicas

A) Hidrología

B) El suelo en torno al río

C) Flora y Fauna

a) Hidrología:

El Término Municipal de Jerez está atravesado en dirección Este-Oeste por el río Guadalete, cauce fluvial de gran protagonismo en la historia y la economía de la zona, y por su afluente de la margen izquierda, el Majaceite, que discurre por el extremo Norte del mismo.

Nace el Guadalete en la Sierra del Endrinal (Grazalema), vertiente noroccidental de la Serranía de Ronda, atraviesa las Sierras de Algodonales y Ubrique para salir mediante un cañón que sirve de asiento a la presa de Bornos, a través de Arcos, a la llanura aluvial, desembocando en la Bahía de Cádiz por el Puerto de Santa María.

El Guadalete es río de tipo fluvial subtropical, caracterizado por sus elevados coeficientes de Diciembre y Febrero y su extremado estiaje de verano con estrechamientos de la región de desembocadura. Su cuenca vertiente es de unas 300.000 hectáreas, con un elevado coeficiente de escorrentía, y su longitud de 164 kms. El desnivel es de 900 metros, que es la altitud de la Sierra del Endrinal. En su recorrido caben distinguir tres tramos: a partir de su nacimiento y durante 50 kms. no tiene influencia económica alguna por no formar vega. A partir de Puerto Serrano se asoma a la Campiña y recorre un segundo tramo de 100 kms.hasta las marismas de el Puerto de Santa María. En este tramo forma los pantanos de Bornos y Arcos. El tercer tramo, de 14 kms., discurre por las marismas de el Puerto de Santa María hasta su desembocadura en la Bahía de Cádiz, al Sur de la ciudad.

A partir de su nacimiento afluyen a él, por su margen derecha, los Arroyos de Pandina, Batán, Humo, Corrales y Juncales, y más abajo Porcún, Salado y Espera; y ya en Término de Jerez los del Charco, Jédula y Salado de Caulina. Por su margen izquierda recibe los de Arroyo Molinos, Las Mesas, Ranchiles, Las Toscas Mora, Carretero y Alberite; y ya en el Término de Jerez el Majaceite (que recibe aguas del Ubrique a través del Charco de Los Hurones y que a su vez llena el embalse de Guadalcacín, llegando al Guadalete en el paraje denominado Junta de los Ríos), Zumajo, Cabañas, Salado de Paterna y Buitrago.

A su paso por Jerez el Guadalete y sus afluentes dan lugar a una amplia zona de "Riegos de Interés Nacional" que comprende los parajes de La Barca de la Florida, Torrecera, El Torno, San Isidro, La Ina, Nueva Jarilla, Guadalcacín y Estella, con una superficie aproximada de 12.000 hectáreas. Se hace la captación en el embalse de Guadalcacín y por medio de canales de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se distribuye el agua por la red del antiguo Instituto Nacional de Colonización.

El río Guadalete fue en su día navegable hasta El Portal para embarcaciones de poco calado, pero hoy sólo es practicable en los accesos a los muelles del Puerto de Santa María.

b) El suelo en torno al río

El área de la Andalucía del Guadalquivir, en la que está enclavado el Término de Jerez, queda incluida en la llamada "Hispania Arcillosa o Neohispania", de moderna formación y muy apta para el desarrollo agrícola.

El suelo jerezano está en su mayor parte formado por un conjunto de terrenos oligocénicos. Por su estratigrafía cabe distinguir dos series: una superior de margas blancas y otra inferior de arcillas rojas. En sus márgenes, estos terrenos oligocenos están recubiertos por otros miocenos y pliocenos más modernos. La erosión ha modelado con facilidad este conjunto de materiales blandos en una suave campiña de ondulaciones poco marcadas.

Las partes más notables están formadas por margas blancas (Oligoceno Superior), de fácil desagüe por ocupar las zonas de mayor relieve; pero a pesar de esto, conservan bien la humedad, lo que unido a su calificación mineral las convierte en suelos de calidad superior, acaso los de mayor personalidad dentro de la campiña jerezana y conocidos como "tierras albarizas".

Las tierras negras sobre las arcillas rojas son causa de suelos muy fértiles, de gran aptitud cerealista.

c) Flora y Fauna

Las formaciones vegetales de los cauces de ríos y arroyos se integran en el orden POPULETALIA ALBAE, el cuál corresponde a todos los bosques de cerácter hidrófilo de las regiones mediterráneas y eurosiberianas. Disectando los geosistemas de QUERCETEA ILICIS hallaremos en la campiña alamedas de POPULUS ALBA y SAUCEDAS (con varias especies de SALIX, entre ellas SALIX ATROCINERA) apoyadas sobre los suelos aluviales de las riberas altas. El bosque galería es entonces de gran talla arbórea de hojas caducas, acompañado por un matorral y herbazal muy conspicuo rico en hemicriptófitos y geófitos.En transición hacia las formaciones del Aljibe se establece una catena particular en las vaguadas fluviales; los alcornocales climatófilos pasan en las riberas altas a fresnedas de FRAXINUS ANGUSTIFOLIA, para relevarse por alisedas en contacto permanente con el cauce encharcado.

Es frecuente encontrar otro tipo de bosque ribereño de menor talla en aquellos cauces con aguas y suelos más eutrofos, evolucionando igualmente de degradaciones de las formaciones de porte más arbóreo y mayor complejidad estratal. Corresponde a la vegetación de la clase NERIO-TAMARICETEA, con tarajes y adelfas.

Los bosques de ribera del ámbito campiñés están determinados faunísticamente por el estado de conservación de su vegetación y por la tipología y densidad de ésta así como por el carácter permanente o estacional del curso del agua. De la misma manera, será determinante su localización más o menos próxima a las sierras que delimitan la campiña. Los sotos ribereños pueden significar el refugio de la fauna del naturalísticamente degradado ámbito campiñés a la vez que vía de penetración o cazadero alternativo para los pequeños carnívoros y rapaces de las sierras próximas del Valle, la Sal, Dos Hermanas o los Montes de Jerez.

De cualquier modo los sotos ribereños se constituyen en ecosistemas naturales de excepcional importancia por ser los últimos refugios para un importante número de especies animales que antaño habitaron las dehesas y secanos gaditanos.

En la fauna de los bosques ribereños habrá que diferenciar las especies que los habitan permanentemente de aquellas que esporádicamente bajan a los arroyos o ríos a beber o a cazar. Entre los esporádicos cazadores se cuenta el milano negro que junto con el aguilucho pálido y el aguilucho cenizo son más frecuentes en los campos de cultivo.

El azor, el águila calzada, el cárabo, el buho y el mochuelo son los predadores primarios de los biotopos ripícolas. Excepcionalmente y en los arroyos mayores y pantanos próximos a las sierras pueden ser avistados el águila culebrera y el halcón común.

Anguila, salamandra, sapo común y rana común entre otros, ocupan el escalón de los predadores secundarios en la cadena trófica ripícola.

La comunidad cuantitativamente más importantes de los sotos ribereños la constituyen las aves insectívoras y granívoras que deambulan por los campos cultivados y utilizan aquellos para anidar. El martín pescador y el mirlo acuático son especies poco abundantes, sobre todo en ríos lejanos de las sierras, aunque pueden ser vistos sin mucha dificultad. El zorro, la comadreja y muy esporádicamente en el área de Tempul la nutria, son los carnívoros habituales de estos biotopos.

Los Parques Fluviales

La creación de los Parque Fluviales en el Termino Municipal de Jerez se enmarcan dentro del Plan de Saneamiento Integral del Guadalete y de los Planes de Ordenación Municipales. Dichos Planes abarcan dos conceptos fundamentales: Saneamiento y Recuperación; es este segundo concepto el marco general del Parque Fluvial.

Se entiende por Recuperación la restauración del espacio natural afectado por las sucesivas degradaciones, la reforestación de las riberas y el retorno a los usos tradicionales del río: piscícola, paisajístico, recreativo, didáctico, etc.

La Cuenca del río Guadalete es de notoria relevancia, tanto por las relaciones y actividades socioeconómicas de la que es soporte, como por la presencia de espacios naturales de gran valor. Esto implica la necesidad de marcar la Delimitación del Dominio Público Hidráulico, si no en toda la longitud del Río, sí en todos aquellos tramos donde las ocupaciones afectan a espacios susceptibles de ser utilizados para actividades públicas y ciudadanas de diversa índoles.

La recuperación de las riberas como lugares de paseo, de encuentro o simplemente de ocio o de uso lúdico-deportivo, hará que la conciencia ciudadana sea más acusada en la conservación del río.

La restitución paisajística del entorno del río y sus márgenes se orienta a:

Potenciar la estabilidad de las orillas y regenerar aquellas márgenes que han sido alteradas.

Recuperar las comunidades vegetales que constituyen el bosque en galería.

Mejorar la accesibilidad del río y el tránsito de personas así como, impedir la privatización de los caminos de acceso al río.

Mejorar las relaciones de los poblados con el río.

Localizar áreas recreativas que concentren el uso de esparcimiento y absorban la demanda existente.

Conviene recordar que tras la Revolución Industrial,y tan sólo en unas décadas, los pueblos más desarrollados han vuelto la espalda a los ríos. Jerez no ha sido excepción a la regla y, el que antiguamente fuera el popular "Río de Cartuja", ha pasado a ser un desconocido para la gran mayoría de la juventud jerezana, siendo sólo recordado por sus malos olores. Ello es debido a que, con demasiada frecuencia, la opinión pública reacciona intensa pero esporádicamente cuando los problemas medioambientales llegan a una fase crítica. Sin menoscabar la importante función de sensibilización que ello supone, se produce paralelamente un ocultamiento de otros procesos contaminantes o degradantes de los recursos naturales, que si bien son menos visibles,su acción prolongada o permanente produce efectos que, en muchos casos, son irreversibles y cuyos agentes son la propia población del territorio por medio de actividades agrarias, industriales,sociales y culturales.

La creación de un Parque Fluvial está encaminada, junto con otras acciones no incluidas en ésta, a mejorar las condiciones naturales, restaurando las zonas alteradas o degradadas y orientando su vocación hacia usos recreativos y de potenciación del paisaje.

 

Teléfono del Guadalete

Se pueden comunicar cualquier tipo de incidencias que afecten al mergen del río: extracciones de áridos, tala de árboles, animales muertos, vertidos líquidos, vertidos de inertes, extraccion y bombeo de aguas del río, muertes masivas de peces, incendios,... El teléfono funciona durante las 24 horas del día, quedando registrada la incidencia, que se resolverá, dependiendo del organimso competente, por parte de la Delegación Municipal, ó será derivada a la Agencia Andaluza del Agua.

Número 956 149 977