La campiña jerezana ofrece unas condiciones excelentes para la práctica de la agricultura: fértiles suelos, relieve suave, clima benigno, etc.

Desde la antigüedad el hombre ha sabido sacar provecho de estas ventajas y esta incesante actividad agrícola ha transformado el medio hasta convertirlo en el paisaje que hoy conocemos.

Durante milenios el secano fue el único tipo de cultivo existente. En época islámica se desarrolla algo el regadío en horticultura, pero no es hasta el siglo XX cuando se extiende gracias a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.

Cultivo de secano (Foto: Antonio Barroso)
Viñas (Foto: GDR Campiña de Jerez)
Regadíos (Foto: Antonio Barroso)