Secano

Paisaje de cultivos de secano
Paisaje de cultivos de secano (Foto: Antonio Barroso)

El cultivo de secano se extiende por la mayor parte de la campiña: Cereal, remolacha, girasol y garbanzo ocupan la casi totalidad de las hectáreas dedicadas al secano, si exceptuamos al viñedo.

Los cambios experimentados durante el siglo XX en esta ancestral forma de cultivo han contribuido a la reducción del número de especies presentes y sobre todo de la cantidad de individuos. Esta pérdida de biodiversidad ha afectado también a las variedades autóctonas empleadas en los cultivos que han sido sustituidas por otras foráneas, por lo que la campiña de secano se caracteriza por la monotonía de su paisaje.

Se trata de fincas extensas, dedicadas normalmente a uno o como mucho a dos cultivos, en las que se puede observar las edificaciones características de la campiña andaluza, algunas de gran valor histórico y arquitectónico.

Asociadas originariamente a estas explotaciones, surgieron muchos de los núcleos rurales que salpican la Zona Rural, especialmente en lo que a Barriadas se refiere.

El carácter espontáneo de estos enclaves, ha dado lugar a una ordenación urbanística caótica, y a una forma poco definida del núcleo, lo que ha sido agravado por la aparición de viviendas ilegales de segunda residencia.
La vegetación autóctona del secano de Jerez, es muy escasa ya que lindes de caminos y cunetas, únicos espacios que no se cultivan, son ocupados en gran parte por especies foráneas. Muchas de estas especies llegaron con los cultivos hace cientos de años, mientras que otras, llevan poco tiempo.

En lo que a fauna se refiere, existe un gran número de especies de invertebrados que se alimentan de los cultivos y que se eliminan mediante el empleo de pesticidas.

Aunque de forma involuntaria, estos pesticidas han afectado a los vertebrados causando, a veces, grandes mortandades.

Además, el empleo de maquinaria y de variedades de cereales de ciclo corto adelanta la recolección destruyendo, en muchos casos, los nidos de diversas especies.

La práctica del barbecho, además de permitir la recuperación del suelo, permite el crecimiento de vegetación silvestre que a su vez atrae a diversos animales.
Propias de los cultivos de secano son aves como el Sisón, Alcaraván, Perdiz, Codorniz, Canastera, Gorrión común, Golondrinas comunes y dáuricas, Cogujada común, Triguero, Calandria, Terrera común, Lavanderas blancas, Buitrón, Aguilucho cenizo, Lechuza común, Búho campestre, Mochuelo. Otras, aunque nidifican o descansan en otros espacios, buscan en ellos alimentos. Es el caso de Palomas, Tórtola común y Cernícalo primilla.

Los mamíferos están representados por el Conejo, Liebre, Rata campestre, Lirón careto, Ratones doméstico y de campo, Erizo europeo y Musaraña común.
Las Culebras bastarda, de escalera y de herradura y el Lagarto ocelado son los reptiles más frecuentes.