Casa Consistorial de Torrecera

1. Reseña histórica

Torrecera es una tranquila pedanía creada a partir de la expropiación de la finca del mismo nombre en 1934 por el Instituto de Reforma Agraria. Se constitución se produjo en distintas fases (una primera en la que se asentaron 18 familias y una posterior en la que llegaron 52 más) y sus pobladores procedían en  su mayor parte de pueblos de la Sierra de Cádiz, de Sevilla y de Granada. Como en otros procesos colonizadores, entre los habitantes se realizó un reparto de lotes en los que a cada colono se le asignaba una vivienda, una parcela de terreno agrícola, aperos de labranza y una mula o un buey. La característica más significativa de los pueblos de colonización de la zona fue su regularidad, armonía y claridad de su planimetría urbanística. El centro neurálgico del poblado se centró en la edificación de la Casa Consistorial, la Iglesia de San Juan Bautista en la Plaza principal llamada de la Artesanía por los oficios (carpinteros, panaderos o zapateros) de sus moradores, la creación de dos aulas escolares y las viviendas del párroco y los maestros.

2. Datos y localización

Torrecera está situada a unos 20 Kilómetros de Jerez en la CA-P5021, a la que se accede por la A–381. En estos momentos, la entidad local cuenta con cerca de 1280 habitantes. Los torreceños se dedican en su mayoría a las labores que tienen que ver con la agricultura y con la ganadería. La entidad se comunica con Jerez mediante la línea 1 de Linesur.

Plaza de la Artesanía

3. Instalaciones y servicios

En cuanto a las instalaciones públicas,  además del Ayuntamiento, cuenta  con Biblioteca, Sala de internet, Consultorio Médico y Piscina Municipal. Respecto a los recursos privados, en Torrecera hay tres supermercados, dos bazares, una pescadería, una ferretería-mercería.

4. Fiestas y actos culturales

Día de Andalucía: Se festeja degustación de platos típicos y animación.

Carnaval: Recién recuperado, se celebra el último fin de semana de febrero con concursos y la actuación de Chirigotas y Comparsas.

Romería: En honor a la patrona, la Virgen Milagrosa, se celebra el primer domingo de mayo recorriendo el camino al Parque Natural de La Suara a pie, a caballo o en carretas ataviadas para la ocasión.

Feria y Fiestas de San Juan: Se celebra durante cuatro días en junio, coincidiendo con San Juan, patrón de la localidad. Destacan las actuaciones musicales en la Caseta Municipal, los juegos y competiciones para todas las edades y la suelta de vaquillas.

Semana Cultural y Feria del Libro de Ocasión:  Se celebra en septiembre con concursos literarios, títeres, y exposición y venta de libros.

5. Gastronomía

Bar artesanía, Peña Taurina Jesuli de Torrecera (especialidad en caracoles), Café Bar Moreno (especialidad en rabo de toro y carrillada ibérica), Venta el Cepo y Mosto Camarón: mosto y buenas tapas sólo en temporada.

Castillo de Torrecera

6. Otros datos de interés

El castillo de Torrecera: Construido a principios del siglo XIII, está situado en uno de los cerros de la pedanía. La cercanía de la línea de frontera obligó al territorio a sembrarse de pequeñas y grandes fortalezas frente a las incursiones de las tropas castellanas y/o  benemeríes que asolaron estas tierras durante varios siglos. A pesar de que queda muy poco de este baluarte, se cree que durante el medievo debió de ser una fortaleza de gran importancia donde se resguardaban los habitantes de la zona. La de Torrecera formaba parte de una red de fortalezas, situadas en elevados estratégicos para permitir la eficaz vigilancia de la zona. Tras la conquista por Alfonso X en el siglo XIII, Torrecera se mantuvo como punta de lanza en la defensa de Jerez, convertido en un destacado centro militar. Se considera Monumento Histórico desde la Declaración genérica de Decreto de 22 de abril de 1949. En la actualidad, el Ayuntamiento de Torrecera intenta la recuperación de esta parte de su historia.

El ídolo cilíndrico: En 1995 tres escolares de Torrecera hallaron en las inmediaciones de la escuela una extraña piedra que resultó ser un Ídolo Cilíndrico oculado con entalle central y decoración incisa característica de ojos soles, tatuaje facial y cabellera zigzagueante de 5.000 años de antigüedad (Edad del Cobre). Es la representación de un dios relacionado con la naturaleza y con el culto a la tierra. En la actualidad se expone en el Museo Arqueológico de Jerez de la Frontera.