Hermandad La Oracion en el Huerto: Ayuntamiento de Jerez - Página oficial

Skip to main content

LA ORACION EN EL HUERTO

Muy Ilustre Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús, y  Hermandad de nazarenos de Ntro. Padre Jesús Orando en el  Huerto, María Stma. de la Confortación y San Vicente Ferrer.

 

 

Sede canónica

Iglesia de santo Domingo

Alameda Cristina

11403 11403 Jerez de la Frontera, Cádiz

956 34 10 37

Eschudo La Oración en el Huerto

Titulares

Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto
Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto

 

 

 

Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto

 

El escultor gaditano Juan Luis Vasallo Parodi esculpió las dos imágenes que procesionan en el paso de Misterio de esta Hermandad: Jesús Orando en el Huerto y el Angel Confortador, ambas muy meritorias. Ambas fueron restauradas en 1990 por José Guerra Carretero.

 

El grupo de Jerez fue tallado en 1943. Son muy meritorias tanto la figura del Señor como la del Angel que le conforta. Jesús aparece de rodíllas, sudando sudor de sangre debido a la intensidad de su angustia, en tanto que un Angel aparece por detrás confortándole. Son imágenes de una absoluta modernidad. Cuando a Vassallo le encargaron este grupo escultórico pasional ya había tenido ocasión de dar prueba de su talento y, en aquellos momentos, estaba dando clases en Sevilla. Este momento pasionista puede describirse así: Jesús aparece de rodillas, casí postrado en tierra, con la mirada hacia lo alto. Las manos las tiene apoyadas delicadamente sobre un Cáliz, que es símbolo de su Pasión, de la Sangre que iba a derramar, que está sobre un promontorio. A sus espaldas, un Angel, muy escorzado, con grandes alas, acaba de poner su pie en el suelo. Su cabeza, de rasgos hermosos, es un prodigio en cuanto a que reúne, conjugados armónicamente, distintas tendencias artísticas, que van desde lo antiguo, lo clásico, a lo barroco y moderno, a lo actual. Tanto la imagen del Señor como del Angel están enteramente talladas, son de vestir y de tamaño natural. Es inevitable, al tratar de este grupo, hacer comparaciones con la obra que, bajo el mismo sentido devocional, esculpiera Francisco Salzillo en Murcia en 1752, que inició la serie de obras procesionales de este artista. En el grupo de Salzillo significó la implantación en nuestro país de la tendencia rococó. Pero esto sólo es cierto en parte. Un velo de dulzura ha limado en este grupo de Salzillo las asperezas y dramatismos del arte barroco del siglo XVII. Sin embargo, la expresión de Cristo, casi desmayada, es prototipo de realismo, de propensión exagerada, de efecto rebuscado y teatral incluso, así como un cierto sabor italianizante, visible en las suavidades del modelado.

 

En cambio, si observamos el grupo jerezano que talló Vasallo, comprobaremos las diferencias. El clasicismo de las imágenes es patente en algunos detalles, pero los visos de modernidad, como es lógico, han prendido en ambas tallas. Jesús, de rodillas, agarra suavemente el Cáliz de su Pasión, colocado sobre un peñasco, en donde apoya también ambas manos. Su actitud no es desmayada, como lo era la obra de Salzillo, sino tensa, expectante y majestuosa. El realismo del rostro lo logró gracias a la mirada del Señor dirigida a lo alto y a la expresión patética de los ojos, así como por la hinchazón de las venas del cuello. Los ojos tienen una expresión que se asemeja bastante a los del Cristo de la Expiración de Jerez, obra de Vassallo.

 

El Conjunto que Salzillo creó es más reposado y más dulce que el de Vasallo, si exceptuamos al Angel Confortador, que es muy movido. Ambos Angeles tienen en común, sin embargo, la postura escorzada, además de similitudes en el rostro, ambos adolescentes, imberbes, notándose esto por la blandura de las formas. El aspecto dramático de este instante prepasional se afianza gracias a la túnica morada que lleva Jesús, realzando su silueta, estilizada y majestuosa. Las facciones son de un exquisito buen gusto. Hay en la expresión un gran dramatismo. Por eso, la nariz se afila, los labios se entreabren y tenemos la sensación de que, efectivamente, Jesús están implorando al Padre. Es una sensación física, que Vassallo supo transmitir al espectador. Las manos, tanto del Señor como del Angel, revelan las gubias de un artista consumado.

 

 

Fuente: web propia hermandad: www.oracionenelhuerto.com

María Santísima de la Confortación
María Santísima de la Confortación

María Santísima de la Confortación

 

Esta advocación es un nombre singular, y su salida procesional recrea una escena de María acompañada y reconfortada por un ángel que no tiene refrendo en los relatos que hacen los evangelios (por supuesto no en los canónicos pero tampoco exactamente en los apócrifos) en relación a la Pasión de Cristo. Sin embargo, su título de Virgen de la Confortación, tiene gran significado para la piedad popular, pues recrea la idea de que María sufrió una pasión paralela a la de su Hijo, asistido por el ángel confortador en el huerto de Getsemaní e imaginando que la Madre también fue reconfortada. Esta pasión de María se significa en los Dolores de la Virgen, algunos de ellos son presentimientos de la pasión, y los preceden, pero otros son episodios de la propia pasión de Jesús, los cuales presenció su Madre. Es un culto en el fondo muy dominico, pues esta serie de los Dolores de la Virgen tiene su refrendo en los Misterios Dolorosos del rezo del Rosario (La Oración en el Huerto de Jesús, La Flagelación del Señor, la Coronación de espinas, Jesucristo con la Cruz a cuestas, la Muerte en la Cruz del Señor), rezo y culto que la orden de Predicadores enarbola como seña de identidad, precisamente como la del Dulce Nombre de Jesús a cuya advocación acompaña en el título de esta hermandad.

 

Los dolores de la Virgen se fijaron en siete, aunque empezaron siendo cinco (de la cual la Piedad era la Quinta Angustia), pero llegaron a ser, por ejemplo, hasta ciento cincuenta dolores; todo dependía de la capacidad ilustrativa e imaginativa del fraile que las alumbrara.

 

Estos dolores solían ir emparejados con las alegrías: cinco dolores, cinco alegrías, siete dolores, siete alegrías. Siempre una idea de correlación entre los gozos y los dolores, entre el Hijo y la Madre, y de cierta manera ello es lo que podemos observar en el culto a María Santísima de la Confortación. La piedad medieval hacía uso de esta herramienta, pues era muy didáctica y servía como recurso ejemplarizante para los nuevos conversos con los que compartíamos el Antiguo Testamento. Se dio en llamar en los tratados typo y antitypo donde las historias sagradas del Antiguo Testamento se ponían en relación con las del Nuevo Testamento: por ejemplo, las profecías acerca del Mesías con el Nacimiento de Jesús, el pecado de Adán con la Redención, la debilidad de Eva ante la serpiente frente a la victoria de la Mulier amicte sole (“Mujer vestida de sol”) del Apocalipsis que reinterpretaba a María como la nueva Eva, vencedora de la bestia. Incluso, el palíndromo en castellano entre Eva, la primera mujer, y Ave, como salutación mariana, fue un recurso literario en las mismas cantigas de Alfonso X (siglo XIII), profundizando en este recurso de typo y antitypo. Por ello, la idea de un correlato entre la Pasión de Jesucristo y la de María no es extraordinaria y fue muy recurrida por su riqueza narrativa y piadosa. Esta inspiración ilustró por ejemplo el Stabat mater atribuido a Jacopone de Todi en el siglo XIII, donde se describe la humanidad doliente y lacrimosa de María frente a la Pasión y Muerte de Jesús. San Efrén de Siria (siglo IV) escribió unas lamentaciones inspiradas en el formato del libro Lamentaciones del Antiguo Testamento. En una de ellas encontramos un refrendo literario para la escena que vemos de Nuestra Señora de la Confortación acompañada del arcángel que exhibe la Hermandad de la Oración en el Huerto en su paso de palio por las calles de Jerez:

“¡Oh, Gabriel! ¿dónde está ahora el ‘Ave’ encantador con que tú, mensajero, me saludaste? ¿dónde están las alegrías que me prometiste, de ser bendita entre las mujeres? ¡Ay Simeón, mira, ahí está la espada que atraviesa mi corazón!”.

San Efrén escribió esta oración, y la hizo efectivamente al modo de lamentación de la Virgen, recreando una escena en la que Ella reclamaba explicación a tanto dolor que sufría. Convoca a su ángel anunciador, a Gabriel, pero ahora necesita de él, en realidad, su compasión, su conmoción, su confortación, y lo que la Hermandad de la Oración en Huerto quizás exhibe, es una materialización de esta escena. Todos querríamos sentirnos así de reconfortados, porque todos entendemos ese humano dolor hacia un hijo. Así visto, en esta escena se nos recrea por lo tanto, otro capítulo de los descritos correlatos. Encontramos a los mismos personajes, a María y frente a Ella a Gabriel; esta escena ya la conocemos, es la Encarnación (el primero de los Misterios Gozosos del Rosario), pero ahora la releemos como Confortación (paralelo a la Confortación de Jesús en Getsemaní, por cierto, otro de los primeros misterios del Rosario, el primero de los Misterios Dolorosos). Más aún profundizamos en esta idea de los correlatos cuando sabemos que esta imagen fue concebida originalmente como de la Concepción, jugando por lo tanto entre las alegrías y los dolores de María, pues con el mismo nombre de Concepción se puede significar su Encarnación pero se representa, sin embargo, su Confortación. Aunque la escultura de María Santísima de la Confortación estaba atribuida a Jacinto Pimentel (1605-1676), recientes descubrimientos documentales desmienten dicha atribución. Moreno Arana nos da noticia de cómo ambas esculturas, la de la Virgen de la Confortación y la del Ángel, fueron realizadas a la vez, junto con el retablo que aún conservan en la capilla (de orden de estípite) en 1725. Por lo tanto se desecha la autoría de Pimentel y parece tomar fuerza una atribución a Diego Roldán (Sevilla, 1693-aprox.1760), incluso más acertada que hacerla a Francisco Camacho (Jerez de la Frontera, 1680-1757). Y esto es así por similitudes que se aprecian con otras imágenes de aquél autor, no sólo en María Santísima de la Confortación, sino también en el ángel Confortador. La imagen de María es representada con la cabeza girada un tercio hacia su izquierda, entablando conversación con el ángel que, de talla completa, la acompañaba en su retablo, tal como se deduce de la documentación hallada (“el retablo de la Madre de Dios y Ángel”). Originalmente sus manos podrían ir entrecruzadas, rasgo frecuente de las imágenes de dolorosas del siglo XVIII, pero dichas manos fueron sustituidas y las actuales son obra de José Rivera García (de en torno a 1945). Los rasgos fundamentales de su rostro la acercan a la obra de Diego Roldán, de manera muy determinante en su boca y en sus cejas. Los ojos, grandes y almendrados, rasgo que ha sido descrito como propio de Camacho, sí se observa en otras esculturas de Roldán y debiera ser tomado más bien como un rasgo de estilo o de la época, no exactamente de autor. En 1980 fue restaurada por José Guerra Carretero, y quizás en esta intervención se le quiso devolver las características originales muy modificadas por exuberantes retoques de color que podemos observar en fotografías antiguas. La imagen de María Santísima de la Confortación es una escultura de candelero, con brazos articulados con engranaje de galleta. Por ello, sólo exhibe de talla su rostro, cuello y ambas manos. Su torso está levemente anatomizado en hombros y pecho, modelando su cintura por su disposición troncopiramidal invertida.En 2018 ha sido restaurada por Ars Nova, bajo la dirección de Fabián Pérez Pacheco.

Reseña Histórica

Aunque el origen de la primitiva Asociación que, con el título de "Dulce Nombre de Jesús", subsistió en Jerez no está muy claro, se cree que fue fundada por un grupo de tintoreros genoveses en el primer tercio del siglo XVI. Al principio de su creación conservó el carácter gremial, aunque reducido, de sus fundadores, pero debido a los pocos componentes de la clase primitiva, pronto se vió obligada a introducir miembros de otras condiciones sociales que, con el paso del tiempo, suplantaría al grupo fundador.

 

Su primer carácter pudo entrar dentro de las Asociaciones contra la blasfemia, creadas y difundidas en Castilla por fray Diego de Vitoria. Sus primeras reglas fueron aprobadas el 31 de julio de 1555 por el Arzobispo Valdés, según constan en la célebre carta del licenciado Felipe de Haro, programada el día 15 de julio de 1604.

 

Por unas notas impresas en el año 1893, en 1564 solicitaron del prelado Hispalense el traslado al Real Convento de Santo Domingo, donde se instalaron con el beneplácito del Arzobispado, desde su anterior residencia en el Hospital de Santa Catalina, que se encontraba situado en el Arroyo, en unos recintos que fueron sede de la rama de los carabineros en pasados tiempos. Sin embargo, por su parte, Mesa Ginete dice que en 1611 hay en la Colegial un altar del Nombre de Jesús, con lo que induce a pensar que la Hermandad pasó a Santo Domingo mucho después de suprimido el hospital de Santa Catalina.

 

El siglo XIX realizaban estación penitencial: Una imagen del Niño Jesús, vestido de color morado, con corona de espinas y una Cruz a cuestas, obra anónima del Siglo de Oro, conocido popularmente en esta centuria como el Niño Perdido, San Vicente Ferrer, talla de la escuela de Alonso Cano, del siglo XVII, y la Virgen de Confortación y su acompañante, el Angel Confortador. La imagen del Niño Jesús era articulada y vestía con túnicas del color que marcaba el tiempo litúrgico. La estación se cree que se asemejaba a las antiguas realizaciones penitenciales.

 

La Hermandad del Dulce Nombre de Jesús logró sobrevivir tácticamente en el primer tercio del XIX, y aun suprimida en 1771, consta que salió en procesión de devotos en 1789 con San Vicente Ferrer el Miércoles Santo a las tres de la tarde. También lo hizo en los años 1820 a 1822 el Jueves Santo, eso si guardando las peculiaridades y ordenanzas de 1773. Continuó saliendo hasta 1834, pues al cerrarse su sede canónica el 19 de agosto de 1835 ya no volvió a salir en todo el siglo XIX pero continuaba con sus cultos, pero entonces Santo Domingo fue cerrado en 1868 no abriéndose hasta un tiempo después. Con esa fecha se disgrega la hermandad y sin culto pasa al olvido.

 

Tras la Semana Santa de 1941, un grupo de cofrades como José Ruiz Crespo o José Moreno Alonso entre otros, comenzó la reorganización de la primitiva Hermandad del Dulce Nombre, añadiéndole el momento pasionista de la Oración del Huerto, grupo escultórico de realización moderna y calidad clásica, reorganización cuyas Reglas aprobó el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Segura y Saenz en 1943. Este mismo año ya algunos hermanos dieron fe de la existencia de esta Cofradía por las calles de Jerez al integrarse en la procesión del Corpus Christi. El paso de Misterio salió a la calle en 1944. El paso, según el diario Ayer, era de "madera tallada con artísticos respiraderos y ricos faldones de terciopelo grana". Este paso, que tenía el olivo en la delantera, fue cedido de 1951 a 1957 a la Hermandad de la Borriquita para que ésta realizara estación de penitencia. El itinerario de la Hermandad en este su primer recorrido fue el siguiente: Salida de Santo domingo a las 20,30; José Antonio Primo de Rivera; Rotonda a las 21,00; P.Hortas Cáliz; Manuel María González; Alameda Fortún de Torres; Conde de Bayona; San Agustín; Plaza de los Reyes Católicos (lado derecho); General Franco; Plaza Esteve; Santa María; Cerrón; Marqués de Casa Mochales; José Antonio Primo de Rivera y Marqués de Casa Domecq. Vestían en aquella ocasión los hermanos sotana o túnica con escapulario en color blanco, y capa y antifaz negros, llevando en el lado izquierdo de la capa el escudo de la Orden Dominica, hábitos que, por otra parte, no han variado con el tiempo. Lamentablemente, la jornada quedó muy deslucida por la lluvia que cayó durante todo aquel Jueves Santo.

 

En 1945 se logró sacar a Nuestra Señora de la Confortación de Santo Domingo acaompañada por la célebre imagen del Angel Confortador. Lucía la Virgen un "manto liso, una preciosa toca y un valioso traje de terciopelo azul bordado en oro, generosa donación de la señora duquesa de Santoña". Ese mismo año estrenaba tambien la Hermandad un "magnifico Simpecado de terciopelo azul bordado en oro, obsequio del Teniente Hermano Mayor, don José Ruiz Crespo". En 1945 presidieron ambos pasos el R.P.Fray Tomás Lombardero y el Prior de los Dominicos, R.P.Fray Salvador Cifuentes, figurando en el paso del Señor la insignia enlutada del que fue su Hermano Mayor, don Domingo Asenjo Calderón. Figuraban en el cortejo una escuadra y banda de Aviación y la Banda Municipal de Música. Desde entonces y hasta 1977 su estación penitencial en la Semana Santa, sólo se ve suspendida en una ocasión y por causas de mal tiempo.

 

Entre 1945 y 1946 en el Colegio El Salvador y bajo la dirección de Juan Manuel Guzmán Sánchez, "Juanelo", se pasaron a nuevo terciopelo azul los bordados de las caídas exteriores del palio. estas caídas fueron adquiridas en Sevilla y pertenecían a la Hermandad de la Trinidad. Estos bordados fueron estrenados en 1925 y fueron realizados por Juan Manuel Rodríguez Ojeda: son los que aparecen en las fotos de la Semana Santa hispalense de 1930. Estos bordados fueron sustituidos en la hermandad trinitaria por otros bordados de los sobrinos de Caro en 1938.

 

En 1946, el Angel Confortador, atribuido a La Roldana, que acompañaba a la Virgen fue sustituido por un San Juan, obra de Antonio Castillo Lastrucci, y aquella magnífica talla fue arrinconada en una desván. Por la generosidad, según cuenta el diario Ayer del 3 de Abril de 1966, año de su regreso al palio, de un entusiasta cofrade, que pagó la profunda restauración efectuada con anterioridad en Sevilla, en 1962, en los talleres de Guzmán por el escultor Luis Ortega Bru, fue rescatada esta bella y valiosa imagen para el esplendor de nuestra Semana Santa. En ese año de 1946 se estrena también "media candelería de plata del paso de la Virgen, así como las caídas laterales del palio, bordadas en oro. En 1947, año en que hubo de suspender su desfile ya iniciado a causa de la lluvia, la Virgen lució "entre otras preciadas joyas, un soberbio broche prendido al pecho, donación de su camarera, la marquesa de Santurce".

 

En 1957 se bordó el techo del paso de palio; y los varales que éste lució hasta finales de los años 70 pueden que fueran o al menos tenían una tipología similar a los que llevó la Hermandad de la Macarena en su magnífico paso de palio a primeros del siglo XX. hoy no se conoce el paradero de estos históricos varales.

 

Y ya hasta 1959 no encontramos estrenos de interés, año en el que luciría el paso de palio candelabros de cola, en el que se estrenaría la túnica del Señor, de terciopelo de Lyon morado, así como la túnica y el mantolín de terciopelo para el San Juan que entonces acompañaba a la Virgen.

 

Entre 1960 y 1961 se realiza el bordado del manto de la Virgen, obra de Juanelo, realizada en el Colegio El Salvador. En 1964 se estrena un nuevo paso de Misterio, que sale ese año sin labor de talla. Y, finalmente, será en 1968 cuando se estrene definitivamente completado en la talla, obra de Manuel Guzmán Bejarano, y por el que obtuvo el año anterior en Sevilla el Primer Premio de Talla concedido por la Escuela de Bellas Artes. Al año siguiente fue dorado por Manuel Calvo.

 

El itinerario que tenía la Hermandad desde el año 1957 se cambia en la segunda mitad de los 70, de la siguiente manera: Alameda Cristina, Larga, Carrera Oficial, Plaza de la Encarnación, Reducto, Cristo de la Viga, Plaza del Arroyo, José Luis Díez, Plaza de la Asunción, Plaza Plateros, Tornería, Plaza Rafael Rivero, Puerta de Sevilla y Alameda Cristina.

 

En cuanto al paso de Palio en 1973 se estrenaron los respiraderos, obra de Manuel Villarreal, en los que aparecen las figuras de los Santos de la Orden Dominica realizados en plata y marfil. A fines de los 70, un Jueves Santo, la Virgen de la Confortación salió exornada con claveles rojos debido a la escasez o no llegada de los tradicionales claveles blancos o rosas. En 1980 se terminaron los trabajos de restauración del rostro de la Virgen, efectuados por el artista jerezano José Guerra.

 

A finales de los 70 ó principios de los 80 se organiza la cuadrilla de hermanos costaleros que, hasta hoy, portan al Señor Orando en el Huerto. Uno de los impulsores y capataz, Manuel Ballesteros Agabo, fue varios años hasta 1996 Hermano Mayor. No ocurre lo mismo con la cuadrilla de hermanos costaleros del paso de la Virgen; los primeros años de los 80 sirvieron para organizar esta cuadrilla del palio, que estuvo en activo hasta 1989; en la década de los 90 se han alternado los años en que salían hermanos bajo el palio con los años en que salían los llamados costaleros "profesionales".

 

A mediados de los 80 cuando salía el paso del Señor por la puerta de Santo Domingo, uno de los candelabros delanteros se rompió por la base y cayó sobre el público que veía la salida de la Cofradía (sólo hubo que lamentar una herida leve, una niña).

 

En 1983 hubo ciertos cambios por la reforma de la Plaza Plateros y cuando la Hermandad llegaba a la Plaza de la Asunción, tomaba por Chapinería, Sedería y Plaza Plateros para continuar el recorrido anterior. Este itinerario se mantiene hasta 1987. en este período la Hermandad salía entre las 20,00 y 20,30 del Jueves Santo y se recogía entre las 24,00 y las 00,55. La Hermandad, en la década de los 60 salía entre las 20,30 y las 21,00 y se recogía a las 1,00 de la madrugada.

 

En 1984 estrena la Hermandad los cuatro Evangelistas del paso del Señor, tallas policromadas cuyo autor es Francisco Pinto Berraquero. En ese mismo año el Ángel del Misterio estrena una nueva túnica, que será sustituida por otra en 1996, esta última con toques dorados y damasquinados que cambió totalmente la fisonomía de la figura.

 

En 1988 cambia parte de su itinerario de regreso: Plaza de la Encarnación, De la Rosa, Manuel María González, Pozuelo, Latorre, Consistorio, Plaza de la Yerba, Conde Cañete del Pinar, Plaza de la Asunción...Este itinerario se mantiene hasta 1993, con un horario en el que oscilaba la salida entre las 19,50 y las 20,10 y la recogida entre las 24,30 y las 1,15.

 

En 1992 se rompe el olivo del paso de Misterio por la base, justo antes de la salida por la puerta del templo, en la primera "chicotá" en el interior de la iglesia, por lo que hizo todo el recorrido penitencial sin el olivo.

 

En 1994 cambia definitivamente el itinerario, pretendiendo volver al inicial, efectuándose el regreso de la siguiente manera: ...Carrera Oficial, Plaza de la Encarnación, De la Rosa, Manuel María González, Alameda Vieja, Puerto, Armas, Plaza del Arenal, Lancería, Larga, Alameda del Banco, Eguilaz, Plaza del Clavo, Tornería, Plaza Rafael Rivero, Puerta de Sevilla y Alameda Cristina. En estos años ha salido a las 20,10 ó 20,25 y se ha recogido a las 1,50 ó 2,00 de la madrugada.

 

Destacar que fotografias de ambos pasos fueron cartel anunciador de nuestra Semana Mayor, primero el palio en 19674, obra de Manuel Ruiz Cortina, y en 1996 el de Jesús Orando en el Huerto, original de Federico Abrines. Este año, 1996 también fue el año en que por primera vez el paso de misterio procesionó con acompañamiento de una banda de cornetas y tambores.

 

En 1998 estrenó 40 candeleros del paso de Palio del taller de Villareal y el tronco del olivo articulado del paso de misterio realizado por el belenista jerezano Miguel Pérez Carrillo.En el 1999 estrenó otra fila de candeleros obras de Villarreal y presentó como novedad el cambio de recorrido a la vuelta, en el que ya no toma por la Alameda Vieja, como hizo en años anteriores.

 

En el año 2000, estrenó nuevas piezas de la candelaría del Paso de Palio, con lo que se concluye ésta (con 84 piezas) y dos nuevos ciriales. Lstos trabajos fueron realizados en los talleres de orfebrería Los Seises, de Sevilla. También un fajín dorado para María Santísima de la Confortación, regalo de un grupo de hermanas. Restauración del Niño Jesús que figura en la calle central del Paso de Palio. Túnica para el Señor. Policromado de las alas del Angel. Restauración de mangas y bordados de la saya de la Virgen. Ropas de dalmáticas. Vidriera para la capilla del Dulce Nombre.

El paso de Misterio

Misterio

La canastilla dorada de estilo barroco es obra de Manuel Guzmán Bejarano. Es de tan grandes características, que por su talla obtuvo su autor un premio en el año 1967. El conjunto está bien formado, de estilo suave y a la vez severo. La iluminación la realiza por seis candelabros. Las dimensiones de las andas son de 217 cms. de ancho por 475 de largo y 156 de alto. En su dorado intervino Manuel Calvo. Francisco Pinto realizó los evangelistas que figuran en las esquinas del paso en 1984. Este paso de misterio se comenzó en 1960, la talla se terminó en el 68 y el doprado en el 70. Quedó totalmente terminado el año 1984.

 

En esta año se colocaron en las cuatro esquinas las imágenes de los Evangelistas. Sobre la canastilla van seis candelabros; los dde las esquinas tienen nueve brazos y los dos de los costados, cinco cada uno.

 

El conjunto es de estilo barroco. Podemos destacar el diseño de las ménsulas para los Evangelistas y las grandes cartelas que dividen en dos cada lado de la canastilla. Las enormes volutas de las cartelas están cargadas de frutas, t éstas rodean a un medallón. El anagrama de Jesús, el escudo de la Hermandad, los atributos de la Pasión, están pintados al óleo en el centro de cada medallón.

 

Sobre esta resplandeciente canastilla va la imagen titular, o el grupo que forman el titular y el Ángel. Y todo se completa con un olivo natural.

El paso de Palio

Palio

Hay en Jerez unos cuantos pasos de palio en los cuales se ve, perfectamente, que las personas que los gestaron tenían las ideas muy claras, y sabían lo que querían; y lo que querían era bueno. Tres ejemplos: el paso de la Encarnación y Juan de Mata López de Meneses; el de la Esperanza de San Francisco y Manuel Martínez Arce; y el paso de palio de maría Santísima de la Confortación y Juan Manuel Guzmán Sánchez, "Juanelo".

 

El paso de palio de nuestra Hermandad resulta severísimo pese a la policromía del conjunto y a las capillas-macollas de los nuevos varales.

 

- LOS FALDONES son de terciopelo azul; en cada esquina llevan un broche de alpaca plateada. Los repujó el Taller Viuda de Villarreal y se estrenaron en el año 1983.

 

- LOS RESPIRADEROS también los repujó el Taller Viuda de Villarreal y se estrenaron en el año 1974. Son de estilo barroco. Unas columnas, adosadas a unas pilastras, dividen a los respiraderos laterales en cinco partes, y al del frente, en tres. El terma principal son unas hornacinas-capillas, y hojas de acanto rellenan los espacios libres. En las capillas laterales, que son más pequeñas, hay ángels músicos; son niños, están desnudos, y se mueven con bastante gracia al compás de la música. En el centro de cada respiradero lateral, y ocupando toda la hornacina están las imágenes de Santo Domingo de Guzmán y Santo Tomás de Aquino, son, como todo el conjunto, de alpaca plateada y tienen las manos de marfil. La capilla-hornacina del frente es mucho más rica. Al taller de orfebrería se le pidió que hiciese una reproducción de Nuestra Señora de Consolación, Copatrona de Jerez y que tiene su sede en la Iglesia Conventual de Santo Domingo. Al igual que los santos de los laterales, todo es de orfebería y las cabezas y las manos de la Virgen y el Niño son de marfil. En las maniquetas unos ángeles pretenden subir al paso, y al igual que los músicos de los respiraderos, están desnudos.

 

- LA CANDELERÍA primitiva le fue adquirida en el año 1969 a la Hermandad de la Coronación de Espinas. Eran noventa y cuatro piezas de serie; modelo: "caritas". Ésta fue sustituida en los años noventa por otra en la que parte de la misma es de los Talleres Viuda de Villarreal y otra de Orfebrería Los Seises.

 

- LAS JARRAS son dieciseis; ocho pequeñas, de 25 cm, de altura; fueron compradas en el año 1969 y eran de la Hermandad de la Amargura, de Sevilla, Dos medianas, de 40 cm. de altura; y seis grandes, de 50 cm. de altura, y repujadas por el orfebre jerezano, Jesús Domínguez Vázquez, en el año 1970.

 

- LA PEANA es de plata de ley y se le compró a la Hermandad de la Amargura de Sevilla. Está totalmente repujada con hojas de acanto y cabezas de ángeles.

 

- LOS CANDELABROS DE COLA son de alpaca plateada, también del Taller Viuda de Villarreal. Se estrenaron en el año 1983. Tienen trece puntos de luz; las bases son de sección triangular con dos ángeles abrazándolas. También hay una ángel en las crestería de cada tulipa.

 

- LOS VARALES son de estilo barroco. De alpaca , y repujados por el mismo taller. Se estrenaron en el año 1979. La macolla del centro ha sido sustituida por una capilla a cuatro caras;los doce Apóstoles, en bajorrelieve, ocupan los nichos. Se rematan con perillas. Son de  Talleres Vda. de Villarreal

 

- EL PALIO. Las caidas están bordadas sólo por la cara exterior. Son obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, de la primera década de nuestro siglo, y adquiridas a la Hermandad de Las Cigarreras de Sevilla.

 

- EL TECHO es de terciopelo azul bordado con hilos de oro por El Salvador, en el año 1944. La base del diseño está en algunos motivos de las caidas. Los bordados sólo están alrededor de los bordes, el centro queda limpio y destaca mucho LA GLORIA, que es un óvalo formado por semicírculos y haces de rayos; los rayos, que están en el centro de cada grupo, terminan con una estrella, Dentro del óvalo estuvo una paloma de bulbo redondo. En los años setenta se sustituyó por una imagen de madera policromada: la Inmaculada Concepción.

Escudo y Túnica

- El escudo se compone, sobre la cruz de la Orden de Santo Domingo, de dos óvalos, el de la derecha con el Cáliz, y el de la izquierda, con una jarra de oro llena de azucenas de plata. En la parte superior, un  JHS  rodeado de rayos de oro y todo rematado por un capelo de Cardenal con sus borlas.

 

- La túnica que visten los nazarenos está formada por el hábito dominico, capa y antifaz negros, complementado por cinturón y zapatos negros, guantes y calcetines blancos y el escudo de la Hermandad en la capa sobre el hombro izquierdo. Colgando del cinturón irá un Rosario color negro.

Otros datos de interés

A destacar por su riqueza artística el estandarte de la Hermandad o Guión, obra de los artistas jerezanos D. Fernando Calderón en el diseño y bordados, y D. Antonio García Falla en la orfebrería.

 

También destacable es el Senatus, compuesto por letras en plata de ley.

Junta de Gobierno

Director Espiritual    Fray Juan Carlos González del Cerro, O,P

Hermano Mayor    D. Jesús Javier Vidal Sánchez

Teniente Hermano Mayor    D. Miguel Peña Sánchez

Mayordomo    D. Miguel Siles Robles

Tesorero    D. Cayetano Rodríguez Moreno

Secretario    D. José Manuel Medina Lechuga

Vice-tesorero    D. Manuel Cazalla Palomino

Vice-secretario    D. Juan Sánchez Ortega

Consiliarios:    

Dña. Isabel María Vidal Florindo    

Dña. Carla García Trenado    

D. José Antonio Jorge Gonzáez de la Peña    

D. Juan de Gracia Martínez    

D. Tomás Gil Caballero      

D. Iván Peña Sánchez      

D. Diego Romero Vázquez

Contacto

Redes Sociales

Acceso a ver itinerarios

© Ayuntamiento de Jerez • C/ Consistorio 15 • 11403 • 956 14 93 00 • Mapa del sitio • Contacto • Aviso legal • Accesibilidad