El Palacio del Tiempo consolida su posición como centro de relojería histórica con su presencia en la exposición ‘Precisió i Ornat’ en el MuVIM de Valencia
Una pieza de estilo Luis XVI de Nicolas Sotiau, relojero del Delfín de Francia, forma parte del catálogo de esta muestra de la que es comisario el especialista Pablo Bernal Sánchez
El Museo Palacio del Tiempo de Jerez, gestionado por la Fundación Andrés de Ribera, consolida su posición como uno de los centros de relojería histórica más importantes de Europa, gracias a su destacada presencia en la exposición temporal ‘Precisió i Ornat. Relojes franceses de la Diputació de València’, que se celebra hasta el 21 de junio en la sala Parpalló del Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM).
La pieza jerezana seleccionada para esta cita es el extraordinario reloj de estilo Luis XVI titulado ‘El Estudio’ o también ‘Las Artes y la Aritmética’, obra del maestro Nicolas Sotiau. Esta obra está presente, mediante su reproducción fotográfica, en el catálogo oficial de la muestra.
La relevancia de esta obra radica no sólo en su impecable factura en bronce dorado y mármol, sino en la firma que ostenta su esfera: "Hr. de Mgr. le Dauphin". Este título acredita a Sotiau como el relojero oficial del hijo de Luis XVI y María Antonieta, situando la pieza en los estándares de lujo y precisión más exigentes de la corte de Versalles.
Un diálogo entre la técnica y la Ilustración
Esta exposición de Valencia integra esta obra del Palacio del Tiempo en una narrativa que vincula la mecánica relojera con los volúmenes originales de la Encyclopédie de Diderot y D’Alembert. En este contexto, el reloj se presenta como el objeto tecnológico por excelencia de la modernidad, uniendo la precisión científica con la vocación ornamental de las artes aplicadas.
Aunque la muestra valenciana ofrece una ventana temporal a este arte, el Palacio del Tiempo en Jerez permite una inmersión permanente en esta Edad de Oro. Su colección cuenta con 287 relojes, incluyendo 203 piezas francesas que abarcan desde el reinado de Luis XIV hasta Napoleón III. Entre sus salas se custodian obras de los más grandes maestros que sirvieron a la realeza, como Ferdinand Berthoud (uno de los relojeros del Rey Luis XVI de Francia), Robert Robin y Jean-Antoine Lépine, cuyas innovaciones mecánicas definieron la cronometría europea.
Pablo Bernal: Un comisario al servicio del patrimonio
Al frente de la propuesta expositiva ‘Precisió i Ornat. Relojes franceses de la Diputació de València’ se encuentra Pablo Bernal Sánchez, un reconocido especialista en gestión del patrimonio cultural y apasionado de la relojería histórica. Graduado por la Universidad de Cádiz y máster por la de Salamanca, Bernal ha dedicado gran parte de su carrera al estudio técnico y social del tiempo.
Como gran admirador e investigador de la colección de Jerez, Bernal ha sabido proyectar el valor del Palacio del Tiempo en el ámbito nacional. Su labor destaca por conectar la ciencia de la navegación y la ingeniería mecánica con la historia del arte decorativo, habiendo publicado estudios sobre figuras clave como José Rodríguez Losada y colaborado con instituciones de la talla del Museo Nacional de Artes Decorativas.
Su trabajo en la muestra del MuVIM es una invitación a comprender cómo el tiempo dejó de ser un fenómeno natural para ser atrapado en sofisticadas máquinas de lujo.
Reloj ‘Las Artes y la Aritmética’
El reloj ‘Las Artes y la Aritmética’ (también llamado “El Estudio”) se enmarca en el estilo Luis XVI y en la transición al Neoclasicismo. Está realizado en bronce dorado y mármol y presenta una compleja composición escultórica, con dos figuras alegóricas que representan el estudio y la filosofía, custodiando una esfera central coronada por un águila con las alas desplegadas. Esta temática se repite en otra pieza de la colección, y estuvo de moda en su época. Su ubicación permanente es la sala Azul del Museo Palacio del Tiempo.
La Fundación Andrés de Ribera anima a todos los amantes del arte y la historia a visitar el Palacio del Tiempo en Jerez, donde la maestría de Sotiau, Berthoud y Lépine, junto con la de otros maestros relojeros europeos destacados como Losada, late cada día en una colección permanente única en Europa.
