Jerez acoge un paso estratégico en la candidatura internacional de los Vinos Fortificados del ‘Cinturón del Sol’
Vinoble afronta su última jornada con una intensa actividad enogastronómica
Jerez ha acogido este lunes una reunión de trabajo de los territorios de Marsala (Sicilia), Samos (Grecia), Denominaciones de Origen de Vinos Dulces Naturales del sur de Francia y Denominación de Origen del Marco de Jerez a la que ha asistido la alcaldesa de la ciudad, María José García-Pelayo, para avanzar en la candidatura de los Vinos Fortificados del 'Cinturón del Sol' como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Con ella se pretende obtener el reconocimiento de la fortificación como legado transmitido durante siglos, técnica enológica, cultura de comunidad, memoria de oficios, expresión social y parte de la identidad de territorios mediterráneos que han estado históricamente abiertos al mundo.
Vito Bentivegna, director del Instituto del Vino y del Aceite de Sicilia, Bernard Rouby, presidente de Vins doux Naturels France, Titos Francis, director de D.O Samos y César Saldaña, presidente del Consejo Regulador, se han reunido este lunes en Jerez en la que ha sido la tercera sesión de coordinación tras los encuentros de trabajo mantenidos en Sicilia y en París en un proyecto que nació por iniciativa de Marsala en 2024 y que ha ido tomando cuerpo a través de un proceso de cooperación institucional con el objetivo de entender el vino no solo como una actividad económica sino también como cultura, paisaje, conocimiento y patrimonio vivo.
“Creo que este acto es muy importante para los vinos fortificados, para Europa y por supuesto para Jerez. Espero que dentro de muy poco la Unesco esté reconociendo estos vinos históricos que aquí están representados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Se pone en valor una seña de identidad tan importante como es el vino y todo lo que hace por unir a los territorios. Hemos compartido conocimientos, relaciones comerciales con una voz única para defender las preocupaciones que afectan también a los vinos fortificados. Vinoble se ha convertido en un punto de encuentro para celebrar actos que son importantes para el vino. No nos quedamos sólo en exponer el patrimonio vitivinícola que tenemos sino que también aquí se adoptan decisiones importantes”, ha manifestado García-Pelayo durante su intervención.
La Unesco ya ha reconocido manifestaciones vinculadas al mundo del vino. En patrimonio inmaterial, por ejemplo, el método tradicional georgiano de elaboración en qvevri (o kvery*) inscrito en 2013, y la Fiesta de los Viñadores de Vevey, en Suiza, en 2016. En patrimonio mundial, numerosos paisajes vitivinícolas han sido reconocidos por su valor cultural, como es el caso de Saint-Émilion, el Alto Douro, Tokaj, Lavaux, Piamonte, Borgoña o Champagne.
Cabe recordar además que este domingo tenía lugar en el mismo contexto de Vinoble la firma de la Declaración de los Vinos Fortificados Históricos de Europa, un encuentro que reunía a representantes institucionales de las cinco regiones históricas productoras de vinos fortificados y que supone un paso decisivo en la cooperación entre territorios que comparten un legado vitivinícola milenario y una identidad cultural común en torno a los vinos fortificados. Las regiones europeas de vinos fortificados históricos refuerzan su cooperación cultural y enológica y reconocen el valor universal de la cultura de la viña y del vino como instrumentos de relación, diálogo y colaboración entre territorios.
Última jornada de Vinoble
El Salón Internacional de los Vinos Nobles, Generosos y Licorosos Vinoble afronta en el recinto de El Alcázar su última jornada. Durante el sábado y el domingo las zonas expositivas y el área dedicada a la enogastronomía en el Patio de El Molino han vivido una intensa actividad con catas y experiencias en las que el muchísimo público ha podido disfrutar de un programa con nombres propios como Javier Muñoz de La Carboná, Juanlu Fernández de Lu, Cocina y Alma, Israel Ramos de Mantúa o los expertos en vinos Juancho Asenjo o Sara Jane Evans, entre otros nombres, que han enriquecido con sus conocimientos las catas de La Mezquita.
Como colofón al fin de semana, los Claustros de Santo Domingo acogían una cata maridada con el gran sumiller Juan Ruiz de Henestrosa como protagonista, junto a Iván Llanza, de Fundación Osbone, y en la que unas 180 personas aproximadamente pudieron disfrutar de un menú consistente en Fino Pando de Bodegas Williams & Humbert con Chicharrón de Jerez, Oporto Ruby Reserva Quinta Das Carvalhas con Queso Semicurado de Cabra Payoya El Gazul rematando con un moscatel tierno de la DOP Málaga y Alfajor de Medina, de Aromas de Medina. En el acto estuvieron presentes el teniente de alcaldesa y delegado de Turismo, Antonio Real, y las delegadas de Urbanismo, Belén de la Cuadra, y de Participación Ciudadana, Carmen Pina.
Por su parte, miles de visitantes han podido degustar hasta ahora los excelentes vinos en cualquiera de los 66 espacios expositivos instalados en Vinoble. Vinos complejos, especiales y hechos siempre con mucho mimo y cuidado que encuentran en este salón el mejor escaparate para erigirse entre los mejores vinos del mundo.
En su última jornada, Vinoble propone en sus catas precisamente un viaje por los Vinos Fortificados del Mediterráneo Unesco, una aproximación a la nueva familia de los vinos oxidativos franceses o el recuerdo de la labor de los capataces de Jerez como guardianes del tesoro, entre otras. Además en el Patio del Molino serán protagonistas los vinos y los vinagres de Jerez en la elaboración de la cocina, el caviar de Riofrio o la cocina del Parque Natural de Los Alcornocales como algunas de las experiencias enogastronómicas de las que disfrutar en este último día de Vinoble 2026.
