La alcaldesa mantiene un encuentro con la familia de 'El Mijita' para avanzar en el homenaje previsto para este año
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, acompañada por el delegado de Cultura, Francisco Zurita, ha mantenido esta semana una reunión con Alfonso y José Carpio, hijos del recordado cantaor Alfonso Carpio Gallardo, con el objetivo de abordar los preparativos del homenaje que la ciudad dedicará al artista en 2026. Durante el encuentro, ambas partes intercambiaron propuestas para diseñar un reconocimiento a la contribución de 'El Mijita', uno de los nombres más queridos y respetados del flamenco jerezano, especialmente vinculado al barrio de San Miguel.
La alcaldesa trasladó que el Ayuntamiento valora profundamente la aportación artística y humana de Alfonso Carpio Gallardo, destacando tanto su autenticidad como su forma de entender el flamenco, aspectos que lo convierten en un referente de la identidad cultural jerezana. De este modo, el futuro homenaje supondrá una oportunidad para reconocer públicamente su contribución al arte jondo y para preservar su legado entre las nuevas generaciones.
Nacido el 1 de septiembre de 1951 en Jerez, 'El Mijita' falleció el 17 de diciembre de 2025 a los 74 años, en un mes especialmente triste para el flamenco local, en el que también se despidió a figuras como Manuel Moneo, El Torta y Agujetas, con quienes mantenía una estrecha relación desde la infancia. Hijo de Alfonso Carpio Montoya 'El Berenjeno' y María Gallardo 'La Chalá', y nieto de Tío Chalao, 'El Mijita' formaba parte de una de las sagas más importantes del flamenco, emparentado con familias como los Agujetas o los Rubichi. Hermano de Manuel Carpio 'El Garbanzo' y padre de los cantaores Alfonso Carpio Fernández 'Mijita (hijo)' y José Carpio Fernández.
Reconocido por su amplio registro, especialmente en bulerías y soleá, dominaba también palos como la seguiriya, los fandangos o los tientos tangos. A pesar de su indiscutible talento, nunca quiso dedicarse plenamente a los escenarios, aunque participó en citas destacadas como la Fiesta de la Bulería, los Viernes Flamencos y el circuito de peñas jerezanas. Compartió momentos discográficos con su familia en Stirpe, donde se sumó Miguel Poveda. De carácter cercano y generoso, dejó para el recuerdo una filosofía de vida resumida en su célebre frase: “Ni gitano, ni gaché, ni Santiago, ni San Miguel… Persona y de Jerez”. En sus últimos años recibió las insignias de oro de peñas como Los Cernícalos y La Bulería.
