González Hontoria: Ayuntamiento de Jerez - Página oficial

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Parque González Hontoria

Este Parque, junto con el Parque Zoológico, es el de mayores dimensiones de la Ciudad. Para facilitar su descripción, lo podemos dividir en dos zonas:

a) Los Jardines de la Rosaleda:

Estos jardines ocupan una gran parcela casi cuadrada, limitada por la Avda. Alcalde Alvaro Domecq, el Paseo de la Rosaleda, y los paseos interiores del Real de la Feria, estando en parte cerrado su recinto por una verja de hierro. El Parque se organiza en torno a un paseo diagonal que lo cruza desde el ángulo donde se abre su puerta principal hasta la Caseta Municipal. A ambos lados de dicho paseo se abren diferentes senderos que, con trazado sinuoso, van conformando los distintos sectores, plazas, rincones y praderas en los que se divide el Parque. Teniendo en cuenta que nos encontramos ante una zona verde de casi un siglo de antigüedad, el arbolado de La Rosaleda cuenta con ejemplares de gran tamaño y desarrollo, junto a los que crecen otros de menor porte, fruto de las sucesivas reposiciones. No es de extrañar por ello que puedan verse aquí árboles de gruesos troncos, de extendidas copas y gran altura, lo que unido a la escasa distancia de separación entre ellos dan al conjunto una apariencia de bosquete espeso y umbrío. La remodelación realizada a finales de los años ochenta, eliminó los setos y la mayoría de los arbustos, creándose praderas de césped abiertas y despejadas. De la misma manera, la poda de los viejos árboles acentuó sus aspecto espigado y el realce de su porte. Se accede a los Jardines de la Rosaleda a través de unas escaleras al pie de las cuales se encuentra un pequeño estanque en el que crecen paraguas , rodeado por un arriate con tuyas podadas en topiaria en sus esquinas. Tras el estanque puede verse un pequeño monolito con el busto en bronce de D. Julio González Hontoria, obra del escultor Ramón Chaveli. El estanque marca el inicio del eje principal del Parque, un bello paseo diagonal escoltado a ambos lados por magníficas jacarandas que, unidas por sus copas, forman un auténtico techo verde. En su zona central se suceden una docena de parterres rodeados por setos en los que suelen sembrarse flores de temporada. Buena parte de ellos tienen un júpiter en su centro o bien acogen otros arbustos como alteas, tuyas o boneteros. El paseo es uno de los rincones más bellos del Parque, especialmente en primavera, cuando se cubre con las corolas azuladas de las jacarandas, o en verano, cuando las densas copas de árboles apenas dejan filtrar entre sus hojas los rayos de sol. Al lado izquierdo del paseo, aún se conservan algunos de los viejos eucaliptos, plantados hace casi un siglo en el perímetro del Parque. Varios sauzgatillos, arbustos de flores azuladas dispuestas en espigas, crecen aquí entregranados, alteas o aligustres. Junto a la valla de la Avda. Alvaro Domecq se forma una gran pradera en la que pueden verse, entre otras muchas especies, acacias de Constantinopla, de llamativas flores de color rosa pálido reunidas en panículas, así como buenos ejemplares de jabonero de la China, aligustre matizado, almez, olmo, pino piñonero o uno de los pocos membrilleros presentes en los Parques de Jerez. En torno al pozo de riego aquí ubicado crece un macizo de rusco. En esta misma zona del Parque, ocupando las praderas centrales se conservan árboles singulares como una gran acacia de tres espinas, frondososalgarrobos o una alineación de palmeras canarias de gran altura. Tipuanas, aligustres variegados, casuarinas o acacias , se reparten entre las praderas de césped destacando entre todos ellos un granficus de copa muy extendida y un magnífico ejemplar de laurel de la India. Los júpiter se encuentran muy repartidos, al igual que diferentes especies arbustivas como flor de pascua, macizos de jazmín amarillo, acocántera, cinerarias de grandes hojas e inflorescencias amarillas o la menos conocida dodonea, de llamativas hojas de colores verde y púrpura. Uno de los rincones más sombreados del Parque es el bosquete de palmeras canarias, que ç se abre junto al paseo central, entre las que despunta también un ejemplar de palmera washingtonia. Junto a él pueden verse unas altísimas grevilleas que resultan especialmente llamativas en la floración, a cuyos pies crecen pacizos de cinerarias o algunos arbustos de mirto. Ya en el extremo del paseo hay algunos júpiter, brachicitos y varios ejemplares de pacífico, aligustres, yucas y daturas, arbusto este último que, por la forma de sus llamativas flores colgantes de color blanco, se conoce también como trompetero. Ya a la derecha del paseo, las praderas presentan un aspecto más despejado por la menor densidad de arbolado. Varios grupos de altísimas casuarinas despuntan junto a jacarandas o a grandes acacias, comopartiendo esta zona del Parque con árboles del amor, brachichitos, o viejas encinas que aquí adoptan un inesperado aspecto, debido a la altura de su copa en parte motivada por la competencia por la luz y por las sucesivas podas de sus ramas más bajas. Entre las praderas puede verse también, en este lado del Parque, un bosquete de palmeras canarias junto al que crecen robinias y acacias de tres espinas y varios cipréses . Mención especial merecen los magníficos ejemplares de pinos piñoneros cuyas copas unidas formando una espesa techumbre, dan sombra a una pequeña plaza donde se ha instalado una fuente. Entre otros arbutos, pueden verse en este rincón del Parque varias dodoneas, mirtos, grupos de alteas o macizos de jazmín amarillo o de retama de olor. Junto a la valla del Paseo de la Rosaleda, volvemos a encontrarnos con grandes ejemplares de pino carrasco, casurina, ciprés o encinas de un inusual porte espigado. En torno al Parque Infantil crecen algunos durillos, así como tuyas, acacias, palmeras canarias o macizos de espireas.

b) Los Jardines de El Bosque

Como continuación de los Jardines de La Rosaleda, de los que se los separa el Paseo de Palmeras de la real de la feria, los Jardines de El Bosque son también parte integrante del Parque González Hontoria. Su planta es casi cuadrada y, en la parte externa, está limitada por las Avdas. Alcalde Alvaro Domecq y del Ejército, de las que están separados por un cerramiento de mampostería y rejas de hierro. En sus lados interiores, los jardines se abren a los paseos del Real de la Feria. A diferencia de La Rosaleda, los Jardines de El Bosque no cuentan con un paseo central que organice sus distintos sectores, sino más bien con una red de senderos y espacios abiertos que son los que, en última instancia, van dejando entre sí praderas, plazas o explanadas sobre las que crece el arbolado. Como en La Rosaleda, nos encontramos aquí árboles de gran altura y desarrollo, ya que estamos ante una de las primeras zonas verdes de la Ciudad, en la que algunos ejemplares (los eucaliptos, por ejemplo) son casi centenarios. La espesura de las copas, la diferente altura de los árboles y la especial configuración y disposición de las distintas especies, permiten hablar den este Parque de cierta estratificación en las especies aquí presentes. Así, el techo vegetal de los Jardines de El Bosque estaría formado por las copas enormes de los grandes eucaliptos, y en menor medida por las más espigadas de las casuarinas o las abiertas y extendidas de los pinos piñoneros. En un segundo estrato de menor altura podrían figurar los árboles de menor porte como acacias, palmeras, árboles del amor… Los arbustos situados en el plano inferior, aprovechan los claros que se abren entre las copas de los grandes árboles, a cuya sombra se desarrollan o crecen en las zonas más despejadas de las praderas de césped. Pese al cerramiento parcial del recinto, el Parque permite múltiples accesos, bien por la puerta que se abre en uno de sus extremos, bien por cualquiera de los lados abiertos a los paseos del real de la Feria. Así, partiendo por ejemplo de la zona colindante con el Paseo de Las palmeras encontramos varias praderas sobre las que crecen magníficos ejemplares de eucalipto, que se encuentran entre los más grandes de la Ciudad. Entre ellos hay varias palmeras canarias y un olivo, que puede verse junto al monumento de W. Shackespeare, En la entrada principal del Real de la Feria, llaman la atención un lustroso algarrobo, así como varios ejemplares de ombú, de copa muy extendida. Un árbol del amor o un brachichito pueden ser vistos también en este rincón del Parque. En esta misma zona se han plantado una serie de parterres y pequeños jardines, rodeados algunos por setos de evónimo o pantallas de tuya, en los que encontramos también especie de interés. Pueden verse aquí, junto a palmeras canarias o grandes eucaliptos presentes en otros rincones del Parque, buenos ejemplares de yuca elephantipes, pacíficos, macizos de senecios(también conocidos comocinerarias),dragos o fotinias, de lustrosas hojas verdes y rojizas. Llaman tambén la atención aquí algunos laureles, varios ejemplares de bella sombra, de follaje denso y forma extendida y un zapote blanco, también conocido como casimiroa, de lustrosas hojas. En la Zona central del Parque, las praderas de césped se han sustituido por una amplia explanada de piso de albero, sobre las que crecen sin ninguna disposición especial, diferentes árboles dejando entre sí espacios abiertos. Varios cipreses, grandes ejemplares de pino carrasco, crecen aquí junto a palmeras washingtonias, acacias o un magnífico cedro del Himalaya, que entre dos cipreses, ha estirado su porte hasta despuntar por encima de las copas de todos los árboles cercanos. Sin embargo, la especie más llamativa, por su ausencia en los demás Parques de la Ciudad, es la palmera del Senegal. La que aquí crece entre casuarinas, espireas y adelfas, es un viejo y magnífico ejemplar a juzgar por su tamaño, pues los más altos de esta especie apenas superan los 12 ó 15 metros de envergadura. Los arbustos están muy bien representados en esta zona del parque. Adelfas, algunas de ellas de hojas veriegadas, granados espireas, yucas o tuyas arbustivas, podadas en forma de bola… crecen bajo el dosel arbóreo. Uno de los más llamativos es el callistemon, también conocido como limpiatubos, que aquí puede verse junto a una tuya de buen altura. En el rincón que se forma junto a la puerta de entrada de la Avda. Alvaro Domecq abundan grandes ejemplares de brachichito, así como enormes eucaliptos. cipreses, acacias, árboles del amor, júpiter, palmeras canarias… son algunas de las especies aquí representadas. Una vieja encina comparte con las anteriores esta zona del Parque. Colindante con la Avda. del Ejército, un paseo escoltado por grandes eucaliptos sirve de telón de fondo a un pequeño montículo donde, en otros tiempos, hubo un escenario al aire libre. Entre casuarrinas, cipreses, tipuanas… crecen aquí especies propias de rocallas como yucas, ágaves, dragos, áloes… Como árboles singulares destacan una encina y varios algarrobos, junto a los que puede verse un grupo de granados arbustivos. La banda del Parque que limita con el Paseo Principal del recinto ferial tiene pequeñas praderas donse aprecia una alineación de casuarinas (que trazaban el límite del antiguo recinto), así como tuyas, granados, árboles del amor y una acacia de tres espinas.

Horario de apertura: 

El Parque González Hontoria permanecerá cerrado los días: 

  • Viernes de 20.00 horas a sábado a las 10.00 horas 
  • Sábados de 20.00 horas a domingos a las 08.00 horas 

El resto de días el Parque permanecrá abierto durante las 24 horas

 

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