La alcaldesa avanza intervenciones en cinco colegios de Jerez destinadas a reparar zonas de cubiertas dañadas por incidencias meteorológicas
Las obras de impermeabilización previstas se acometerán en los CEIP Al-Ándalus y Miguel de Cervantes, en el centro histórico, Sagrada Familia, Andrés de Ribera y La Ina
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha informado de la aprobación, en Junta de Gobierno Local, de las obras de impermeabilización de cubiertas que se van a llevar a cabo en cinco colegios del término municipal de Jerez y que tienen como objeto reparar una serie de deficiencias en zonas de cubiertas provocadas por incidencias meteorológicas, así como contribuir a la mejora de las condiciones de mantenimiento y conservación de los centros. Los proyectos, redactados por los servicios técnicos de Urbanismo, van dirigidos a los CEIP Al-Ándalus y Miguel de Cervantes, en el centro histórico, Sagrada Familia, Andrés de Ribera y La Ina.
La regidora ha explicado que los equipamientos educativos de Jerez “tienen muchos años de antigüedad”, y que los centros de Infantil y Primaria “son competencia del Ayuntamiento, y, por tanto, estamos obligados a conservarlos y mantenerlos en el mejor estado posible”.
La intervención responde a la necesidad de corregir problemas de humedades derivados de episodios de lluvias intensas, que han provocado filtraciones de agua y el progresivo deterioro de algunos elementos constructivos. Asimismo, con estas obras se pretende no solo reparar los daños detectados, sino también reforzar la durabilidad de las cubiertas y prevenir futuras incidencias.
Los trabajos previstos incluyen actuaciones de mantenimiento y mejora como pueden ser la limpieza mecánica de superficies mediante agua a presión para eliminar la suciedad acumulada y restos deteriorados; el sellado de juntas entre piezas cerámicas para evitar filtraciones; y la posterior aplicación manual de pintura protectora en acabado color teja, contribuyendo así a la impermeabilización y conservación de las superficies tratadas.
Estas actuaciones van a redundar en la mejora de las condiciones de uso de los centros educativos, ya que la eliminación de filtraciones y humedades permitirán preservar en mejor el estado las aulas y espacios comunes, evitando incidencias que pueden alterar el normal desarrollo de la actividad lectiva. Asimismo, contribuyen a garantizar un entorno más seguro, confortable y adecuado tanto para el alumnado como para el profesorado y el personal de los centros. Se trata, por tanto, de una actuación de carácter preventivo que refuerza la conservación del patrimonio educativo municipal.
Por último, cabe destacar que estas actuaciones puntuales forman parte de una línea de trabajo orientada a la mejora progresiva de las infraestructuras educativas, atendiendo a las necesidades detectadas por los servicios técnicos y desde los propios centros.
