La finca de la calle Naranjas que ha sufrido el desplome tenía una orden de ejecución de Urbanismo que sus propietarios eludieron al alegar ocupaciones, y será sometida a venta forzosa
La Unidad Canina de Bomberos confirma que no había personas atrapadas entre los escombros
El teniente de alcaldesa de Servicios Públicos, Jaime Espinar, y los delegados de Urbanismo, Belén de la Cuadra, y Cultura, Francisco Zurita, se han desplazado a la calle Naranjas donde esta mañana se ha producido el desplome del patio interior de una finca en mal estado de dos plantas, ubicada en el número 8. Allí se encontraban efectivos del Cuerpo de Bomberos, Policía Local y Policía Nacional, que informaron de que el inmueble estaba ocupado por personas ajenas a la propiedad.
Ante la posibilidad de que hubiera personas atrapadas en su interior, se ha trasladado al lugar de los hechos la Unidad Canina de los Bomberos del Consorcio provincial que, una vez inspeccionado el lugar, ha constatado que no había nadie atrapado bajo los escombros.
Desde el Gobierno Municipal han subrayado la rápida respuesta de emergencia llevada a cabo tras el derrumbe, y han detallado los antecedentes del inmueble, informando sobre la situación de ocupación ilegal en que se encontraba, y sobre las medidas de seguridad que se van a adoptar para asegurar la zona.
En este sentido, Jaime Espinar ha señalado que, “una vez confirmado que el inmueble se encuentra completamente desalojado, la Delegación de Infraestructuras actuará de emergencia para bloquear todos los accesos a la vivienda, con el objetivo de impedir nuevas intrusiones y garantizar la seguridad del entorno”.
Igualmente, Belén de la Cuadra ha señalado que se iniciará directamente el procedimiento de venta forzosa por incumplimiento de los deberes urbanísticos por parte de los propietarios. Asimismo, los responsables municipales han informado de que las personas desalojadas serán atendidas por los servicios sociales del Ayuntamiento, quienes ya han establecido contacto con ellas.
La delegada de Urbanismo ha explicado que se trata de una finca que estaba bajo vigilancia de la Delegación de Urbanismo a causa de diversas intervenciones policiales, que motivaron la adopción de una orden de ejecución de obras a la propiedad del inmueble, que alegó que no ostentaban la posesión de la vivienda al estar ocupada por personas, condicionado así cualquier actuación en la finca a un desalojo judicial definitivo, y dilatando las medidas de seguridad.
Como ha subrayado la responsable municipal, “hace seis meses, se recibió una denuncia de los vecinos de que la vivienda estaba ocupada, por lo que se actuó desde Urbanismo, Policía Local e Infraestructuras para proceder al desalojo y a la clausura de los huecos de entrada; no obstante, la finca volvió a ser objeto de ocupaciones sin que los vecinos se percataran de ello, ya que accedían al inmueble por la calle Doctrina”.
Asimismo, Belén de la Cuadra ha explicado que el colapso del inmueble ha afectado principalmente a la estructura interna de la vivienda. Se ha mantenido en pie la primera crujía (la sección frontal del edificio) en sus dos plantas, mientras que la segunda crujía, que daba al patio principal y al patio trasero, han caído.
